Los desnudos y los vestidos

¡Hola! ¿Qué tal están?

La maja desnuda es una reconocida obra del pintor español Francisco de Goya y Lucientes. El cuadro fue realizado por encargo con el uso de la técnica del óleo sobre lienzo antes de 1800, y hace pareja con otro nombrado La maja vestida, datado a su vez entre 1802 y 1805. Es esta disparidad en la datación la que nos hace pensar que, en un primer momento por lo menos, La maja desnuda no estaba destinado a formar pareja con otra pintura.

La maja desnuda de Goya.

Las dos obras retratan a una misma mujer real, contemporánea de Goya, y no un motivo mitológico como era costumbre; por ciertos indicios se ha especulado que la retratada sea la Duquesa de Alba, mas de esto no existen pruebas contundentes.

La maja vestida de Goya.

En cuanto a su estilo, la gama cromática fría utilizada en La maja desnuda, y lo decisivo del dibujo en su diseño, hace notable la influencia del neoclasicismo en ella; como mismo está presente en otras obras de Goya, con la particularidad de que en este cuadro se va más allá, pues se considera una obra atrevida para su época debido no sólo a la pose de la modelo, que resalta con una rara luminosidad en la penumbra que la rodea, y a su sonrisa, que nos hace pensar que está satisfecha de ella misma. En esta obra de la plástica fue en la que se representó por primera vez el vello púbico femenino, con lo cual se resaltó su erotismo.

Pero La maja desnuda no es ni por mucho la primera pintura emparejada con otra en la que se contrastan el desnudo y el vestido a pesar de ser, probablemente, una de las más conocidas.

En 1680, otro pintor de origen español, esta vez Juan Carreño de Miranda, utilizó esta misma combinación en sus cuadros La Monstrua desnuda y La Monstrua vestida. En dichos cuadros está retratada la niña Eugenia Martínez Vallejo, que en su tiempo fue llamada “la Monstrua”, imagino que por sus características físicas. Los humanos solemos burlarnos de los menos agraciados, y hasta de los enfermos, como si nunca fuéramos a ser tocados por la enfermedad o la decadencia. En todo caso, si se viene a ver, a la chica le sirvió su apariencia, puesto ahora las señoritas más hermosas están muertas y olvidadas en tanto la imagen de ella sigue viviendo en la pintura.

La Monstrua desnuda de Carreño.

En La Monstrua desnuda se utilizó la técnica del óleo sobre lienzo como en la obra de Goya, mas su estilo es barroco; y a pesar de tratarse de una persona real de la época, la composición incluye motivos alegóricos para representar a Baco.

Por su parte, en La Monstrua vestida la niña aparece cubierta con un traje rojo con motivos floreados.

La Monstrua vestida de Carreño.

Las obras de Carreño mostradas arriba sí parecen haber sido planeadas para hacerse compañía, pues ambas fueron elaboradas el mismo año.

En nuestra época, tanto las pinturas de Goya como las de Carreño están expuestas en el Museo del Prado de Madrid, uno de los museos más importantes del mundo.

Y ahora sólo me resta despedirme esperando haberles mostrado algo interesante y curioso; si un lector conoce de otras parejas de cuadros de desnudos y de vestidos, sería bueno lo comentara para aprender todos.

¡Hasta pronto!

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